El Instituto Nacional de Protección al Consumidor, (PROCONSUMIDOR), hoy dirigido por una profesional de la comunicación, ha logrado superar las espectativas creadas por el consumidor nacional que esperaba que los ingenieros y técnicos dominicanos, asesores privados, asesores de decenas de Organismos Oficiales, Colegios, Institutos y Asociaciones de profesinales y de investigación, expertos en energías y combustibles, lograran desarrollar y establecer algún mecanismo efectivo de control sobre la integridad exhibida en la comercialización de servicios de venta y entrega del gas propano y de la gasolina que ofrecen los establecimientos privilegiados con esas licencias o concesiones.
Durante decenios, fué imposible lograr que ese gran problema de matemáticas einsténica-relativistas cuya fórmula solución que desarrollara y hoy dá a la luz la comunicadora Paulino, pudiera dar al traste con tantos años de estafa reconocida y confesada hasta por los propios actores protagonistas del espectáculo, siempre bajo el pretexto de unas pérdidas masa-volumen-temperatura-transportìsticas, que les impedía servir el contenido másico contratado del producto servido como venta.
Hoy, cuando tímidamente nos acercamos a esta soñada solución, al aplicar la complicadísima formula de intelecto mayor, -la comparación por pesada de los tanques en una plebeya y corriente balanza por siglos conocida-, ninguno de esos organismos considerados aparece hoy, ni por asomo, -tal vez, sí, por vergüenza justa-, reconociendo lo racional, práctico, fácil y casi infalible del sistema de pesadas control dispuesto por la periodista Paulino.
Conocí al Ing. Quím. Valenzuela, uno de los técnicos que asisten a la directora del organismo, hemos de suponer que habría participado en la oportuna solución, salvando así la vergüenza de la carrera que nos tituló.
No obstante, me propongo proponer a la comunicadora Paulino, como Ing. Físico-Química por Causa y por Honor, de todas nuestras Academias de Estudios Superiores, por justa, merecida y honesta decisión de disponer que sean medidas las entregas de los conbustibles, especialmente, el caso más dramático y abusivo, por cuanto implica para la economía doméstica de los hogares más depauperados de nuestro sistema social.
Dicho lo dicho, aprovecho para aclarar, porsiaca, que no me liga a la dicha funcionaria ni los suyos, nisiquiera una cercanía política, amistosa ni ocupacional, lo que si me liga a la misma comunicadora, es el reconocimiento a su excepcional voluntad, -rarísima, desestimada y despreciada en su mundo político en estos días-, de querer poner atención a los intereses de aquellos consumidores que no cuentan con nadie que les escriba, ni los note, ni les interese, -salvo durante los procesos electorales, para lo cual lo buscan y les resuelven el día electoral con algunos deshonrados pesos-.
Altagracia Paulino, la mejor Ing. Físico-Química de la historia dominicana en materia de medición de combustibles.